Yacimiento de Valdeherreros-La Azafuera
Yacimiento de Valdeherreros-La Azafuera
Entre los hallazgos arqueológicos de época romana que se han localizado en el municipio, destaca la villa de Valdeherros. Este emplazamiento fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica a mediados de los noventa.Antes de la llegada del Imperio Romano, nuestras poblaciones estaban habitadas por diversas tribus prerromanas pertenecientes a la familia de las celtíberas. Los Lusones eran los pobladores de estas tierras, localizándose en el Alto Tajuña, al noreste de Guadalajara y siendo, probablemente, Lutia (cerca de Luzaga) su capital. Esta familia limitaba con los Titos, hacia el Este, Arévacos y Pelendones, al Norte y Olcades, al Sur

El sosiego celtibero se trunca a finales del año 195 a.C. En esta fecha se produce el primer ataque de Roma, llevado a cabo por Manlio y Catón, y efectuado desde el Ebro por el Jalón. En esta Primera Guerra Celtíbera, Catón sitia Sigüenza pero sin embargo no se produce un control total del territorio. Ya involucrados contra la invasión, los peninsulares caen derrotados en la Segunda Guerra Celtíbera (153- 133, a.C.). En estos 20 años y bajo la influencia de los cuerpos militares de Ocilis (Medinaceli) y Numancia (Garray, Soria), los pueblos del Norte de la actual Provincia dejan paso a la primera gran potencia de Europa Occidental, el Imperio Romano.En cuanto a los restos localizados en la localidad, cabe destacar dos. Por un lado la necrópolis de inhumación, excavada en el año de 1915 por el Marqués de Cerralbo, en Valdeherreros y la villa romana, muy próxima, descubierta a mediados de los noventa.
La villa romana de Valdeherros es un yacimiento en el que se observan restos culturales que van desde el contacto celtíbero con el mundo romano, hasta la época medieval. Muestra evidencias de ser un hábitat y un foco de entierro, centrado en sus primeras épocas. Su interés proviene de los materiales y estructuras existentes y el que ofrece un tipo de asentamiento rural de contacto y aclimatación a lo largo de los siglos con el mismo modelo económico. Es la clara ocupación romana de los pueblos celtiberos y la relación de estos con el mundo colonizador romano, exportador de procesos políticos, sociales y económicos.
El 24 de Octubre de 1995, por el Decreto 164/1995,(publicado en el DOCM el 3 de Noviembre de 1995) se declara, el yacimiento de Valdeherreros La Azafuera,Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica.
El área de protección será de 75 m2, quedando al Oeste definida por el Arroyo de Valdeherreros, por el Norte con una línea que parte del puente sobre el arroyo y que une las parcelas con el Camino de la Umbría de Las Lomas y por el Este por el inicio de la de la ladera del montículo de La Azafuera. Ubicada en el polígono 3, ocupa al Norte las parcelas 91 y 92, el Sur de la parcela 93 y el Suroeste de la 98.
Entalle de Cornalina
A mediados de los años 90 se excavo en nuestro pueblo La villa romana de Valdeherros. En este yacimiento se observaron restos culturales que van desde el contacto celtíbero con el mundo romano, hasta la época medieval. Próxima a la necrópolis romana que excavó el Marqués de Cerralbo a principios del siglo XX, representa un habitad rural continuación de la ocupación celtíbera de la zona.
Hasta finales de 2013, con la celebración en el Museo de Guadalajara de la exposición "La Romanización en Guadalajara", desconocíamos la existencia de la pieza que mostramos en las fotografías inferiores, descubierta en esa excavación. Un precioso entalle de coralina que representa el rapto de Casandra por Ajax, con un diámetro de 14mm y un grosor de 2 mm. La pieza está datada en el siglo I a.C.
La cornalina se utiliza ampliamente durante la época romana para fabricar gemas grabadas, para utilizarlos en anillos de sello para dejar la huella de un sello de cera sobre la correspondencia u otros documentos importantes. La cera caliente no se pega a la cornalina. En la mitología griega, Casandra era hija de Hécuba y Príamo, reyes de Troya. Fue sacerdotisa de Apolo, con quien pacto, a cambio de un encuentro carnal, la concesión del don de la profecía. Sin embargo, cuando accedí a los arcanos de la adivinación, Casandra rechazá el amor del dios; este, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca: seguirá teniendo su don, pero nadie creería jamás en sus pronósticos.

Tiempo después, ante su anuncio repetido de la inminente caída de Troya, ningún ciudadano dio crédito a sus vaticinios. Una vez concluida la guerra de Troya, durante el saqueo de la ciudad, Äyax, encontré a Casandra refugiada bajo un altar dedicado a Atenea. Aunque la princesa se agarra a la sagrada estatua de la diosa, en el frenesí del saqueo Äyax desoyó los ruegos, y la arrastró junto con la estatua
Según algunas fuentes la violó en ese preciso lugar; para otras fuentes, el sacrilegio cometido por ayax había consistido en no respetar la sagrada estatua de la diosa. Este hecho condenó al guerrero, pues Poseidón, impelido por la humillada Atenea, hundí su barco causando una tormenta en las cercanías del promontorio de las rocas Giras, donde Ayax murió ahogado, o clavado a las rocas por el tridente de Poseidón según otra variante de la leyenda.
Casandra fue entregada como concubina al Rey Agamenón de Micenas. este ignoraba que, mientras guerreaba en Troya, su esposa Clitemnestra se había hecho amante de Egisto. Cuando Agamenón y Casandra regresaron a Micenas, Clitemnestra le pidió a su marido que anduviera por encima de una alfombra morada, el color que simboliza a los dioses. A pesar de que Casandra le avisó reiteradamente de que no lo hiciera, el Rey la ignoro y cruzó la alfombra, cometiendo así un sacrilegio. Clitemnestra y Egisto asesinaron a ambos.
Hay versiones alternativas de la historia en las que Casandra, siendo niña, pasa la noche en el templo de Apolo con su hermano gemelo Heleno y las serpientes del templo chuparon y limpiaron sus orejas, por lo que ambos serían capaces a partir de entonces de oír el futuro